martes, 20 de marzo de 2012

Esos días tristes,raros, angustiosos


Hay días que por diferentes motivos te sientes "pesado". Pueden ser de dos tipos:

  • Te levantas y sin saber porque tienes es día "tonto"
  • Te levantas con tu carácter y algo parece desilusionarte, y todo se vuelve negativo.

La primera puede ser porque estés cansado, o porque ese día lo ves aburrido, sin ningún plan, solo la monotonía, la dichosa vida rutinaria.
Aunque cabe decir que la vida rutinaria con matices va bien con según que tipo de personas.


Pero la segunda, ¡Oh la segunda!, es algo que me mata. Empiezas el día con tu forma de ser habitual, es mi caso (como me definen y definen) hiperactivo, expectante, alegre, entusiasta, con ganas de aprender de ese nuevo día. Pero las cosas se tuercen, algo ocurre y de repente todo se torna oscuro.

Pones tu ímpetu en algo particular, tu piensas que todo va bien, acaba y piensas que ha ido genial, no podría haber ido mejor, estás exhuberante, pero...
Llegan los resultados, los que nos da la sociedad, y nos hunden, me hunden en una honda huella. Muchas son las preguntas, o solo una, pero múltiples las posibles respuestas, y cada una de ellas muy inciertas. No sabes el porqué, no sabes que ha ido mal, ¿He sido yo? ¿ Es la forma difusa de los demás?. ¿Es por mi? ¿Es porque lo que he hecho no es tan bueno realmente?

Todo eso lo provoca el exceso de confianza, muy bueno a veces, un mártir otras. Este exceso provoca muchas cosas positivas, pero si tu afianzas a términos concretos y piensas que está bien y luego no es así, ahí..., ¡Olalà! ¿Qué está mal entonces?
Puedes descubrir que tal vez estas sobrestimando algún trabajo tuyo, pero puede ser también que un trabajo brillante (no digo que el mio lo sea) sea juzgado negativamente por facetas que no tienen que ver con el trabajo en sí, sino por ejemplo por relaciones sociales.

El problema de no ser objetivos, es que tu no puedes serlo contigo mismo, y como sociedad nunca podremos evolucionar, porque no sabremos nunca donde esta el fallo, y tal vez consigamos algo y por una vista subjetivada dejamos atrás un posible gran descubrimiento.

El hombre sin duda es un ser social, pero no es objetivo, por tanto, la sociedad no es objetiva.
Si la sociedad no es objetiva, tal vez todos nuestros cimientos estén mal colocados, quizás haya que replantearse nuevamente todo.

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