domingo, 22 de abril de 2012

Qué grandes nos creemos, pero que pequeños que somos



Desde la antigüedad el hombre ha creído que eran increíbles, cuando hubo una concepción del universo se pensó que eramos el centro del universo, y que el propio sol era el que giraba respecto a nosotros. Tan convencidos estábamos de la grandeza de la humanidad que a las personas que contrariaban estas afirmaciones se les ejecutaba. Hubo un sinfín de nombres, un sinfín de avances que destruimos por no dejarlos florece.

En la historia es famosa la frase: eppur si muove. Esta frase fue pronunciada por Galileo Galieli instantes antes ser condenado a prisión domiciliaria. La frase significa: y sin embargo, se mueve
Se refería a que la Tierra giraba hacía el Sol y no como se decía. Por ello fue asesinado por la Inquisición (aunque no directamente, sino lentamente)


Aún en la modernidad estos casos ocurren, no son tan vistosos, no hay tanta injusticia, pero la humanidad tiende a atentar contra aquellos que van en contra de sus creencias.
De ahí la imagen, juzgar vosotros mismos, en nuestra propia galaxia somos insignificantes, no me hace falta entrar en el universo entero donde verdaderamente somos "el último mono". Solo con nuestra galaxia podemos ver que no somos tan importantes. 
Solo en nuestro planeta hay millones de especies, nosotros solamente somos una, quizás somos la única capaz de acabar con las demás, pero también somos la única capaz de destruirnos a nosotros mismos.

Para ser grande, primero hay que ser pequeños...

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