jueves, 2 de enero de 2014

Un dios romano con dos caras o por qué enero se llama así

Al escuchar hablar de la mitología clásica una gran proporción de las personas piensa en los grandes dioses griegos o también en la adaptación romana, y siempre que hace esto suelen poner una cara a tal dios o diosa, ataviado con diferentes vestimentas en función de la importancia del dios y con algún que otro poder. Es curioso también que se les suele atribuir cierta barba también.

Lo que en un primer momento no cabe pensar es un dios basado en esta mitología con dos cabezas, pero este dios si que es veraz, el asunto de si existe es más complicado de demostrar, pero es cierto que estuvo presente, y la prueba más fiable y muy fácil de observar eran monedas con su rostro, o mejor dicho con sus dos caras. 

¿Quién era este dios?



Este dios, conocido en la mitología romana, era Jano o en latín Janus. No era de los dioses más conocidos, pero sin duda poseía un gran rasgo distintivo. Jano era el dios de las puertas, de los comienzos y de los finales. Era el dios del pasado, presente y futuro. Estos tránsitos que suponen el comienzo y el final, el pasado y el futuro es motivo por el cual era representado con dos caras.
Además, debido a ser dios de los comienzos se le otorgo el nombre del primer mes del año. Motivo por el cual Enero se llama Enero y no de otra manera, aunque bien es cierto que al ser también el dios de los finales podría haber sido el último mes, pero era más conocido por los comienzos, por ello al inicio del año y de una guerra se le convocaba.

Es meritorio destacar que Jano no tiene equivalente en la mitología griega. 

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