Ortho Evra es una parche anticonceptivo distribuido por la empresea americana Johnson&Johnson que, además de productos farmacéuticos, distribuye productos de aseo personal, perfumes y productos para bebés. Ortho Evra se introdujo en el mercado en el 2001, y desde entonces ha sido usado por más de cuatro millones de mujeres y ha provocado numerosos efectos secundarios, en ocasiones mortales, a cientos de ellas. Entre estos efectos se destacan: coágulos sanguíneos, apoplejías, paros cardíacos y embolias pulmonares.
Pese a que es difícil ligar medicamentos a las causas de una muerte, en este caso Ortho Evra se coboró víctimas a mujeres jóvenes sin problemas médicos previos, y desde su aparición en 2001 hasta 2004 Johnson&Jonhnson recibió más de 500 quejas de usuarias de Ortho Evra por graves problemas de de salud mientras usaban el parche. En 2005, la FDA emitió una advertencia a las mujeres sobre el aumento del riesgo de accidente cardiovasculares que entrañaba el uso del parche y, ante la presión de las demandas, se realizaron estudios que demostraron que Ortho Evra aumentaba hasta seis veces el riesgo de sufrir Trombosis Vascular Profunda.
El fabricante admitió entonces que el parche Ortho Evra libera hasta un 60% más de estrógeno en el torrente sanguíneo que las pastillas anticonceptivas. Esta exposición a estrógeno aumenta significativamente el riesgo a complicaciones.
Sin embargo, Ortho Evra continúa en el mercado a pesar de sus demostrados y numerosos efectos secundarios peligrosos para la vida. Y aunque la Johnson&Johnson no deja de recibir demandas, los beneficios que reporta el parache son altamente superiores a los gastos en pleitos e indemnizaciones. La FDA continúa investigando el producto aunque sus efectos perjudiciales están más que probados, y la presión mediática se ha visto contenida, manteniendo desinformadas a las usuarias. ¿Hasta qué punto el poder de las multinacionales farmacéuticas para mantener en el mercado un producto rentable pese a las contraindicaciones médicas?